DESICION
DESICION
Album de fotos
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
CONSIDERACIONES
MI NIÑEZ
MI PUBERTAD
EL EROTISMO
MI PRIMERA VEZ
CON TODO
EL FIN DE PAPA
RUBEN
TRABAJANDO
CARLOS
EL GRAN EMPLEO
COMPLICACIONES
ROBERTO
OTRA VEZ
DESICION
ROBERTO
ALEJANDRO
ROBERTO
MI OTRA ...
FACIL DE CAER
CONFESION
RUTINA DIARIA
MIS COMIDAS
MI RETIRO
NUEVO ROL
MIS CUENTAS
NO MAS
Y ÁGALE!
EL VIAJE
REQUIEN
UN POCO TARDE
NO PUEDO
POR MI
EL REGRESO
FANTASMAS
PASANTIA
MI MOMENTO LLEGÓ.

Al otro día entró hasta mi puesto de trabajo en la lavandería del hotel aprovechando que no tenia responsabilidad por unas tres horas, entonces, nos dimos un tiempo para nosotros mientras compartíamos un café apasionadamente, el, sentado en una silla y yo, acaballada sentada en sus piernas mirándonos muy cerca, entre sorbo y sorbo nos chupeteabamos y nos acariciábamos hasta que llego el momento que nuestras naturalezas explotaron y las tazas de café se convirtieron en un estorbo y terminaron encima de un mesa a medio consumir, yo tomé la iniciativa y tomando su rostro con mis manos y apretándolo contra mi boca le metí la lengua todo lo que pude el por su parte me la chupaba y así desaforadamente nos uníamos en un beso erótico en que las lenguas se cruzaban en un afán increíble por explorarse, nuestro aliento era uno solo, nuestra saliva se fundió en una y aumento el erotismo del momento, sentí entonces que el exploraba mis senos y yo le facilité su accionar quitándome la blusa con un solo movimiento hacia arriba y como estaba sin brasier -porque me lo había quitado para esperarlo- entonces quede lista para que me los chupara como efectivamente lo hizo, con mucha pasión se metía todo mi pecho en su boca luego jugaba con mis pezones hasta ponerlos duros, esto me puso muy arrecha, como tenía ya asegurado el momento para no tener intrusos opté por relajarme dando rienda suelta a lo que tanto quería lograr: volver a sentir un macho excitado con una erección tan firme que me despertara de nuevo esa maravillosa sensación de hembra revuelta con placer y lujuria que está en mí.

Entonces rápidamente le busqué su cremallera y hábilmente se la bajé, encontré su pene que estaba que reventaba y con un habilidoso movimiento que me sabia de memoria se lo saque del pantalón, entonces como si nos hubiéramos puesto de acuerdo sin despegar nuestras bocas y siguiendo el chupeteo nos incorporamos y cada una hizo lo suyo para quitarse los pantalones y quedar listos para la penetración sin obstáculos, recuerdo que el me ayudo a sacar una pierna de mi pantalón con el panti en el mismo movimiento quedando a su disposición mi vulva que para entonces era un río lubricada por mis líquidos, el con los pantalones en los tobillos se sentó nuevamente en el asiento en donde estábamos hacia poco y se abrió de piernas mostrándome plena su verga parada, me pareció hermosa y justo lo que estaba deseando ni mandado hacer para mí, después de pajearlo un poco me agache y me lo metí todo en mi boca sin parar de masajearlo luego de un ratito de estar mamándoselo me atrajo hacia el, movimiento que acompañe acaballandomele encima, como no le había soltado su verga entonces me la puse en mi entrada que gritaba por ser penetrada y me lo metí de una sentándome sobre esa verga hermosa que vomitaba liquido para lubricar la penetración, se me fue hasta los pelos, lo sentí a mi medida, cada que me levantaba y caía era un bombazo extraordinario que me daba no se cuantos me di, ni cuanto tiempo paso pero de pronto sentí que el clímax me llegaba y soltando un sollozo mezcla de placer y felicidad me llego ese orgasmo que ya hacia mucho tiempo no tenia, cuando estaba por terminar le pedí que llegara como efectivamente lo hizo, sentí como inundaba mi vagina con su leche que me quemaba por dentro, fue una sensación increíble que ya hacia mucho tiempo no tenia, mientras el terminaba de inundar mi vagina me tomo por las caderas y me apretó tanto que creí desfallecer, como pude lo aparté sin dañar el momento pero es que la fuerza con que me apretaba me estaba ahogando, cuando cayo en cuenta me soltó.

Perdón, no pude controlarme, perdona si te hice daño.

Al principio creí entender que era la excitación que lo había llevado a maltratarme sin embargo lo disculpe porque me pareció extraordinaria esa reacción en fin, me dijo que lo disculpara que esto le pasaba siempre y cada vez que tenia relaciones intimas y que no podía controlarse.

Esto me hizo recordar a Carlos y otros más que se volvían unos animales sin control cuando estaban llegando y yo terminaba maltratada físicamente por esa reacción tan desconcertante.

En otras ocasiones posteriores cuando estábamos en su apartamento Roberto por no maltratarme, cogía a golpes la cabecera de la cama haciéndose daño en las manos, en realidad nunca he comprendido este comportamiento porque el inicio es genial, pero terminar para el es un drama que no puede controlar, por mi parte -hasta ahora-, trato de ayudarlo para que su reacción no sea tan agresiva.

Exhaustos del esfuerzo hecho y fundidos en un brazo estuvimos un rato quietos besándonos apasionadamente y ya cuando nos recuperamos entendimos que había que regresar a nuestras actividades normales entonces, cada uno retomó su puesto de trabajo.

En este lugar, en mi puesto de trabajo en una silla blanca de brazos lo hicimos muchísimas veces.

Mis encuentros íntimos con Rubén –el padre de mi hijo- ya no eran tan buscados por mi, aunque cuando el iba a mi casa yo lo atendía en la cama lo mejor posible al tiempo que aliviaba un poco la ausencia que le causaba a mi hijo pero ya estaba perdiendo interés en esa relación aunque llevava al niño cada domingo en la mañana para que visitara a su papa mientras yo le arreglaba la habitación, su ropa y asegurando al niño, nops hechabamos un bailado aunque ya no me sentía suya, ya la intimidad no me agradaba, se ha enfriado y lo único que deseaba era reencontrarme el lunes con Roberto.