ROBERTO
ROBERTO
Album de fotos
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
CONSIDERACIONES
MI NIÑEZ
MI PUBERTAD
EL EROTISMO
MI PRIMERA VEZ
CON TODO
EL FIN DE PAPA
RUBEN
TRABAJANDO
CARLOS
EL GRAN EMPLEO
COMPLICACIONES
ROBERTO
OTRA VEZ
DESICION
ROBERTO
ALEJANDRO
ROBERTO
MI OTRA ...
FACIL DE CAER
CONFESION
RUTINA DIARIA
MIS COMIDAS
MI RETIRO
NUEVO ROL
MIS CUENTAS
NO MAS
Y ÁGALE!
EL VIAJE
REQUIEN
UN POCO TARDE
NO PUEDO
POR MI
EL REGRESO
FANTASMAS
PASANTIA
MI OBJETIVO: CULIARME A ROBERTO TODAS LAS VECES QUE PUDIERA

Ahora en mi mente solo estaba tomar completamente a Roberto, solo para mí.

Entonces esta relación empezó a tomar fuerza y ya teníamos intimidad a diario hasta tres veces aquí y allí no había sitio ni lugar en el hotel o en su puesto de trabajo que no lo hubiéramos inaugurado con un polvo.

Muchas veces estuvimos a punto que un huésped del hotel o un trabajador o el mismo supervisor de planta estuvieron a un pelo de pillarnos en plena culeada, pero siempre estábamos atentos y cuando yo estaba en pleno desarrollo de mi orgasmo y el veía que yo volteaba los ojos y le clavaba las uñas en la espalda entonces era cuando el mas cuidado ponía con la llegada de un intruso.

Hasta ahora nunca nos pillaron.

Por esta época el destino volvió a jugársela con migo, un día que caminaba de mi trabajo hasta donde debía tomar mi transporte volví a encontrarme con Alfonso, fue el comienzo de otro capítulo muy tenso y repleto de incertidumbres en donde el acoso por parte de Alfonso me llevaba a extremos que no sabía como manejar, para que se calmara y no me fuera hacer un escándalo en el hotel yo le aceptaba su compañía solo con el ánimo de que Roberto no se fuera a enterar de lo que estaba pasando, sin embargo esto no fue posible porque el encuentro entre Alfonso y Roberto no lo pude evitar. A Roberto me toco explicarle las cosas que estaban pasando y como pude, seguí ayudando a Alfonso para que desistiera de acosarme hasta que finalmente lo conseguí, creo lo entendió unos días después nos encontramos en donde Alfonso me trató muy bien y me prometió parar cualquier agresión, hasta ahora lo ha cumplido.

Mientras esto sucedía, la relación de Roberto con su tercera esposa era muy áspera, para este momento ella ya sabía que su marido tenia otra mujer en donde trabajaba y varias veces fue a buscarla, claro, ella no sabia que era yo y pude evadirla ellos se peleaban mucho y ya sin poderse soportar entonces decidieron darse un tiempo separados, el se fue a vivir a un apartamento que tomó y el cual yo le ayude a amoblar, siempre estábamos con el pensamiento de armarlo para nosotros dos, alrededor de esto tejimos muchos sueños vimos muchas casa y apartamento que el decía quería comprar para los dos para que fuera nuestro nidito de amor, nos prometimos muchas cosas fue un tiempo muy emocionante y lleno de sueños para mi pero a la larga solo fue eso: sueños. –luego me di cuenta que todo lo que compramos era solo para una persona, el- sin embargo, a pesar de estar separado y lo mucho que le facilité las cosas nunca se decidió por aclarar y definir la situación con migo, seguí siendo su tiniebla, esto ha venido deteriorando la relación en mi.

Al escribir esta historia habíamos cumplido seis años en esta conformidad y siento que no mejora pero tampoco la puedo dejar, ha tenido mucha convivencia e intimidad, además mi hijo tiene conocimiento de ella y está pendiente de lo que me pasa con Roberto, con el, hablábamos mucho de organizarnos en pareja pues mi hijo estaba de acuerdo o por lo menos lo acepta, vivir juntos era su tema favorito el era feliz imaginando lo que sería una convivencia juntos, como pareja compartiendo el diario vivir, este pensamiento suyo no me gusta para nada pues bien se que no soy una mujer de hogar como esas que se dedicasn a cuidar su marido metidas en una casa cocinando, lavando, aplanchando y cuando el moso llega en la tarde entonces abrirle las piernas para que se desfogue, luego a dormir y ya… esta puta vida de mierda no la quiero, porque la odio de verdad, entonces no me boy a dejar meter en ese cuento tan culo y sin destino. Otra cosa que me hace pensar mucho las cosas es que ya ha fracasado con tres mujeres y que tiene cinco hijas y por mi parte no pienso dejarme preñar y repetir la historia ya vivida, prefiero la libertad y no negarme nada de lo que me antoje o me guste, esto a el le facilita las cosas y a mi también por eso me gusta esta relación con Roberto pues tengo libertad de movimiento por su ocupación en el trabajo.

12.9 EMPIEZA A DESBORONARSE LA RELACIÓN

Con Roberto aunque la actividad sexual esta en lo máximo y la disfrutamos mucho, ya hace tiempo no salimos a pasear como familia, los tres, tuvimos días muy hermosos cuando paseábamos por un centro comercial buscando dónde almorzar luego un helado, ver vitrinas, comprar algo y luego un cine y luego dejábamos a mi hijo en casa después de contarle que me quedaría esa noche con Roberto y que volvería al otro día muy temprano, el, muy tranquilo lo aceptaba y con un beso me deseaba buenas noches.

Fueron días muy felices que pensaba, así debían ser todos los días.

Estos programas en familia hace ya muchos meses no los hacemos.

Independientemente de estos momentos tan felices y que no se repitieron, nuestra relación intima seguía siempre procurándonos los momentos en el día para consumarla.

Una que otra vez hacíamos locuras como la culeada que nos dimos debajo del puente de la calle 100 con autopista un día, a las 7.30 de la noche, Roberto me acompañaba a tomar mi transporte y al pasar por debajo del puente encontramos un espacio en el peatonal como tapadito con arbustos, aunque acabábamos de culear por segunda vez en el día yo iba que me lo comía nuevamente, estaba muy arrecha y no quería irme a casa con las ganas entonces fue cuando paré y me bajé un poco el pantalón y me di vuelta para que me enganchara por detrás, como el tenia un gabán largo me cubrió y no se veía lo que estábamos haciendo ahí nos lo comimos parados aunque los conductores intuían lo que estábamos haciendo y nos echaban pito, fue algo muy emocionante y loco.

Otro día recuerdo, el me acompañaba ya en la noche en una buseta a mi casa íbamos en el puesto de adelante y un tablero nos separaba del conductor de pronto la buseta quedó desocupada y los únicos pasajeros éramos nosotros, entonces, como nos íbamos acariciando aprovechamos y me le senté en sus piernas con su verga por fuera, el movimiento del vehículo ayudaba a enterrármelo mas, nos dimos la culeada del siglo casi hasta llegar a mi paradero, fueron momentos de mucha adrenalina que nos sacaban de la rutina diaria.