MI RETIRO
MI RETIRO
Album de fotos
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
CONSIDERACIONES
MI NIÑEZ
MI PUBERTAD
EL EROTISMO
MI PRIMERA VEZ
CON TODO
EL FIN DE PAPA
RUBEN
TRABAJANDO
CARLOS
EL GRAN EMPLEO
COMPLICACIONES
ROBERTO
OTRA VEZ
DESICION
ROBERTO
ALEJANDRO
ROBERTO
MI OTRA ...
FACIL DE CAER
CONFESION
RUTINA DIARIA
MIS COMIDAS
MI RETIRO
NUEVO ROL
MIS CUENTAS
NO MAS
Y ÁGALE!
EL VIAJE
REQUIEN
UN POCO TARDE
NO PUEDO
POR MI
EL REGRESO
FANTASMAS
PASANTIA
Alejandro: Siendo consecuente con mi propósito quiero que recuerdes:
No pienso proporcionarte un puesto de trabajo, te quiero dar la autonomía que necesitas para construir tu camino.

MI RETIRO DEL HOTEL.

Mi trabajo en el hotel lo había dejado y estaba desempleada, mi salida fue motivada por Roberto que sospechaba que yo tuviera algo con Alejandro entonces me presionó y me toco retirarme, para retirarme me toco inventar una supuesta pelea con una compañera de trabajo diciendo que ésta me había amenazado con contar lo que sabia de nosotros si no me largaba del hotel, Alejandro entendió y muy a su pesar acepto, nada mas lejos de la verdad pero se la tragó. Entonces fue cuando Alejandro se preocupó por proporcionarme un trabajo para mí y empezó rápidamente a buscar la solución.

Pero ántes de encontrarla pasaron unos días el desocupe total, luego por una amiga logré vincularme a una empresa de aseo y me mandaron a trabajar en un colegio, el trabajo era demasiado duro y la jornada muy larga, al principio, creí no aguantar, pero la necesidad me hacia cumplir con el trabajo, aquí empecé a ayudarme con una venta que llevaba todos los días al colegio, vendía todo porque los profesores les gustaban mucho los productos fritos que llevaba, o seguramente buscaban mi empanada, aquí conocí un profesor de educación física que era uno de mis clientes mas compradores, yo estaba feliz porque mi objetivo era vender y Javier, me ayudaba con sus compras, además que vivía pendiente de mi, así nació nuestra amistad que pronto llegaría a ser una relación clandestina pero que consumía mucha adrenalina, el, me prometió ayudarme con las directivas del colegio para que me favorecieran en la licitación para administrar la cooperativa, -una caseta de venta de comestibles para los estudiantes que funcionaba dentro del colegio- esto me entusiasmó mucho y le agradecí su interés y la ayuda que estaba tratando de darme, claro, yo sabia que buscaba en mi y muy pronto le facilité el camino, con esto pensé tenerlo asegurado para que me cumpliera su promesa de ayudarme, finalmente no lo hizo, resulto todo una farsa aunque el muy avión, consiguió lo que buscaba en mi, clavarme y nada más, porque siendo un hombre casado y con hijos no se iba a comprometer con migo, total, me quedé con las ganas de tener el puesto fijo dentro del colegio, pero bueno, por mi parte lo disfruté como siempre lo he hecho, sin prejuicios, no tengo queja, lo pasé muy bien pues supe sacarle lo mejor al cuarto de hora que tenía, en la cocina del colegio tenía la oportunidad de encontrarnos con el pretexto de un tinto, en este lugar se me facilitaba porque tenía mi “campanera” que nos avisaba y como el uniforme era de falda y me mantenía lista sin calzones entonces, no era sino levantarme la falda a la cintura y hágale en cualquier rincón parados, habilidad muy practicada por mi en otros tiempos. Como podía quedar preñada con mi advertencia el llegaba afuera, mi recomendación era no llenarme porque no estaba protegida y me podía preñar, entonces esto no me preocupaba y me entregaba a gozar el polvo, pero de lo que si estaba segura era que en caso de un accidente y quedara preñada ya sabía que pecho respondería como padre putativo, obvio, el profe Javier no lo iba hacer, porque esta relación era clandestina y por parte de Roberto tampoco porque estaba castrado, entonces, estaba segura que no iba a quedar sola. En ese momento, aunque me hallaba en lo fino en mi relación con Roberto ya quería sacarlo de mi vida, me tenía mamada y de otra parte, mi otra relación con Alejandro funcionaba muy bien pues es el hombre que necesito, entonces no había problema, sabia manejar los tiempos para atender a los tres señores.

Este capítulo con el profe Javier no se lo conté a Alejandro o mejor, solo le conté lo que debía saber: que únicamente me había tirado los perros pero nada más, hay cosas que una no debe contar por mas franqueza que haya en la pareja, además, no tenía porque ser sincera del todo, ni más faltaba, no soy propiedad de nadie.

En cuanto a un alumno del grado once, un muchacho con figura de hombre que me tiraba los perros dejándome mensajes por todas partes respecto de las ganas que me tenía, también algo le conté a Alejandro.

El profe Javier tenia una escuela de fútbol y se enteró que mi niño moría por este deporte, entonces muy solícito me ofreció un cupo diciéndome que no me preocupara por la matrícula ni la pensión, que el arreglaba eso, (ni más faltaba que me fuera a cobrar!) el niño tuvo su uniforme nuevo que se lo compró Alejandro así como el dinero para la matrícula que finalmente no entregue porque era parte del gasto que debía hacer el profe si quería algo con migo.

Los entrenamientos eran los domingos y acompañe al niño algunas veces, ocasión que aprovechábamos para manosearnos mientras los niños jugaban pero esto me alteraba el día y como tenía a Roberto y Alejandro para atender entonces, se me cruzaba un poco, no volví con mi niño a los entrenamientos pero seguimos viéndonos en el colegio oportunidad que no desaprovechamos para entrar en intimidad cada que podíamos.

Las cosas con el profe Javier fueron tomando forma y se tornaron en acoso, esta situación la detesto porque no me gusta que me presionen pues no soy de nadie ni para nadie. Fue cuando decidí que era hora de parar y la mejor forma era la de retirarme del trabajo y así lo hice, como para ponerle tierra de por medio a esa relación que ya se ponía cansona.