Y ÁGALE!
Y ÁGALE!
Album de fotos
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
CONSIDERACIONES
MI NIÑEZ
MI PUBERTAD
EL EROTISMO
MI PRIMERA VEZ
CON TODO
EL FIN DE PAPA
RUBEN
TRABAJANDO
CARLOS
EL GRAN EMPLEO
COMPLICACIONES
ROBERTO
OTRA VEZ
DESICION
ROBERTO
ALEJANDRO
ROBERTO
MI OTRA ...
FACIL DE CAER
CONFESION
RUTINA DIARIA
MIS COMIDAS
MI RETIRO
NUEVO ROL
MIS CUENTAS
NO MAS
Y ÁGALE!
EL VIAJE
REQUIEN
UN POCO TARDE
NO PUEDO
POR MI
EL REGRESO
FANTASMAS
PASANTIA
Como si Alejandro adivinara lo que estaba pasando pero siempre sumido en el engaño en que lo he mantenido, como un iluso pensando en aliviar mi “supuesta pena” para cuando el se valla de viaje, me propuso un tiempo de aprendizaje de una semana para “Aprender a vivir sin ti” que risa… que imbésil, nada pudo ser más oportuno, Alejandro sin proponérselo me estaba facilitando el camino, con esto, podía dedicarme por completo y sin preocupaciones a Roberto entonces le acepté gustosa el experimento propuesto incluso, le dije, que después haríamos quince días y después un mes, -necesitaba sacarle tiempo para Roberto sin preocupaciones- Alejandro nunca pensó que se lo propondría pero aceptó muy consecuente y yo estaba feliz porque tendría el tiempo suficiente para reacomodar mi actividad frente a los dos y no caer en contradicciones que me pusieran nuevamente en evidencia.

El aprendizaje tenía unas reglas que el diseñó y que acepté gustosa y que por supuesto, no iba a cumplir porque me limpié el culo con el papel que las contenía:

REGLAS DEL JUEGO:

“APRENDIENDO A VIVIR SIN TI”

1- No hay comunicación durante el tiempo pactado como silencio, solo hasta el próximo día acordado.

2- Habrá libertad total de decisión para darse otra oportunidad en el amor si se presenta y no se calificará como engaño ni traición, en dicho caso, se genera el compromiso unilateral de informar la novedad para lo cual, queda levantado el pacto de silencio.

3- Las partes, quedan en libertad total para decidir sobre su futuro emocional y laboral.

4- Si en el tiempo de silencio una de las dos partes toma la decisión de convertir en permanente y definitivo el aprendizaje, queda obligado sin omisión a comunicarlo.

Nota: Queda entendido por las partes que para este pacto de “tiempo de aprendizaje para vivir sin ti” no está en juego “el amor mutuo” no confundir esta experiencia con el vulgar: “darse un tiempo.”

De lo que se trata, es de aprender a vivir sin la presencia corporal, pero, si en el tiempo de ausencia -aquí reemplazado por el silencio,- el sentimiento cambia por circunstancias ajenas a la voluntad de cualquiera de las dos partes, el otro, no lo tomará como desamor, y este tendrá el derecho pleno de ser informado, en caso de omisión, será calificado como traición y engaño a este aprendizaje

Consentido…

-Y…ÁGALE!

El tiempo pactado con Alejandro terminó y nos volvimos a encontrar la semana siguiente en el motel de siempre mientras tanto, aproveché el cuarto de hora que tenía y me seguía citando con Roberto en su apartamento o e un motel, todo dependía el tiempo que el tuviera pero que no lo comíamos, ¡nos lo comíamos! fueron encuentros normales, nada extraordinario, una tirada y pararse, en uno de los tantos encuentros nuestros con Roberto después de una culeada del putas raramente entramos en un dialogo muy tranquilo respecto de lo que estaba pasando entre los dos, de pronto a mi pregunta e insistencia respecto a que se definiera de una vez por todas decidiendo el futuro de nuestra relación, me dijo tranquilamente: “tu no estas en mis planes, lo único que deseo es volver con mi esposa, tu, eres el consuelo a mi soledad y amargura, pero mamita, hasta ahí nada más, olvídate que tendremos una vida de pareja normal en un hogar y toda esa maricada porque, que pena, pero yo no creo en ti ni como mujer y mucho menos como compañera para hacer una convivencia de pareja y montar un apartamento con tigo”.

Sentí morirme, finalmente me decía la verdad de sus intenciones para con migo y lo que pensaba, finalmente me enteraba qué significo para el.

Estando en estas reflexiones, me entró un llamada a mi celu de Alejandro que no contesté sin embargo Roberto tomó mi teléfono y se enteró que el que llamaba me había hecho diez llamadas entonces se pegó de eso y ya parejos en cuanto a que el tenía las amigas que quería y yo mis amigos entonces, con lo que me había dicho entendí que solo me necesita para la cama y nada más y que me buscaría solo cuando el me necesitara, entonces furiosa y ya sin ganas de continuar con el programa propuesto y como ya me había penetrado y ya satisfecho lo único que le importaba era librarse de mi, comprendiendo la triste realidad que finalmente Roberto vino a destapar, me levanté decidida a irme y fue cuando el se puso agresivo pero como lo encaré furiosa entonces me dejó y me dijo que me largara que ya no me necesitaba, entonces me organice lo más rápido que pude y después de un portazo a mis espaldas me fui sola para mi casa.

Al rato de haber llegado me llamó y la discusión continuó hasta que le tiré el teléfono.

Los siguientes días me ha estado llamando haciéndome las bromas estúpidas que acostumbra y como si nada, este es el trato que me da y al que me he acostumbrado, me patea el culo cuando le da la gana y me penetra cuando lo necesita.

Que le boy hacer, así lo acepto, así lo amo, es mi marido, mi amante, mi todo, en fin, es mío.

De pronto me llamó diciéndome que me necesita el martes próximo que tiene día libre y que me recoge al medio día, entonces por su puesto, se me tira la venta del día, pero ese polvo no me lo boy a perder.

Toca, lo necesito.

Entonces en una llamada que me hizo Alejandro le comente del encuentro que tendría con Roberto el martes y le dije que nos viéramos el lunes para que se le adelantara y comiera de primeras y no le tocara el pegado, el aceptó, conociendo como conoce ya que Roberto es mi marido y a el le tengo que bailar al son que me toque.

El lunes tuve mi encuentro íntimo con Alejandro en la mañana en el que traté de ser lo más amable posible porque Roberto rondaba mis pensamientos pensando lo intenso que sería y lo que haría cuando estuviéramos juntos, después de muchos besos por todas partes nos dedicamos a chuparnos nuestros sexos y cuando estuvimos plenos iniciamos la penetración sin dejar de consentirnos mucho, luego de tres horas de culeada salimos de motel y me acompañó tomar mi trasporte que me llevaría a casa, llegue sobre la una de la tarde y después de terminar de organizar algunas cosas salí a trabajar cosa que Alejandro estaba muy pendiente que hiciera para que no perdiera el día de trabajo, como a las once de la noche llegué a casa y me acosté a descansar, me extrañó mucho que Roberto no me llamara, entonces al otro día muy temprano después de hablar con Alejandro llamé a Roberto a ver que había pasado, porqué no me había llamado la noche anterior, -me contestó- que llegó a su apartamento a las tres de la mañana y que le había dado pena llamarme a esa hora pero que me recogería a las once de la mañana, entonces me dedique a alistar mi puesto de trabajo para dejarlo dispuesto para el miércoles y aderezarme preparándome para mi encuentro con Roberto dispuesta a lo que el diga porque deseo complacerlo en lo que quiera.

Y la hora llego y salí a su encuentro.

Anhelaba saber que propondría, dentro de mi, rogaba porque fuera lo mas loco del mundo, hoy estaba dispuesta a todo, no quería perder esta oportunidad ya habían pasado muchos días sin intimidad con el que me parecieron siglos, me estaba muriendo por verlo, quería abrazarlo, besarlo, entregármele toda meterlo entre mis piernas y decirle que me muero por el, al encontrarnos me besó en la mejilla acompañado de un tímido abrazo que yo correspondí de la misma manera, entonces me invitó a la cafetería de siempre para que habláramos y aclararemos nuestra situación, así fue, lo tomé del brazo y llegamos al sitio entramos y nos sentamos, después de un buen rato de estar dialogando llegó la reconciliación que tanto yo anhelaba, la ratificamos con besos muy apasionados que me hizo humedecer mi vagina, en un respiro le pregunté: ¿entonces?¿que hay que hacer? el sin parpadear me respondió: quiero que vamos al apartamento - vete –me dijo- ponte bien linda aquí te espero.

Como una exhalación salí rumbo a mi casa, entre a mi habitación muy de prisa y tomé los elementos de aseo y me metí en la ducha aseándome muy concienzudamente tratando de borrar el encuentro matinal con Alejandro depilando mi vagina como le gusta a el –claro- me estaba preparando para lo que fuera y tenía que estar lista.

No tardé mucho en ponerme súper como a el le gusta verme, al despedirme de mi hijo le dije que no me esperara que volvería al otro día y diciendo esto salí, al llegar a la cafetería en donde estaba sentado se sorprendió de mi rapidez para arreglarme y me dijo que estaba muy linda, yo estaba radiante de la felicidad y muy anhelante de saber que seguía.

Pagó el consumo y se levantó diciéndome: ven mamita y me tomo de la mano y salimos en busca de la moto que estaba parqueada afuera esperándonos, la abordamos y salimos rumbo a un barcito en donde nos tomamos unos tragos y bailamos como nunca lo habíamos hecho ya un poco entonados entonces me dijo muy suave: mamita vamos, efectivamente, salimos y después de un largo recorrido llegamos a su apartamento y al entrar me le colgué de su cuello y afanosamente busque su boca y lo besé mucho, apasionadamente hasta que me dijo: espera, pongo en orden algunas cosas, metete en la cama ya te alcanzo.

No me hice de rogar en un santiamén me desnude y me metí en la cama no tardamos en estar abrazados consintiéndonos y preparándonos para entregarnos a la intimidad plena porque hoy estaba dispuesta a todo, así fue, pronto me vi enganchada, esa primera penetración fue estupenda, el procuró complacerme mucho, muchísimo con sus besos recorría mi cuerpo que poco a poco iba dibujando y que yo gozaba haciéndome llegar muy pronto a mi primer orgasmo, lo hicimos toda la noche, me fascina comerme su verga y saborear su semen, como siempre a mi culo también le llegó su turno, no se le puede negar, lo hicimos hasta el cansancio y ya casi al amanecer nos quedamos dormidos muy abrazados.

Si hay algo que extrañé fue que por primera vez pudo controlar su agresividad al terminar, me trató como nunca, mejor de lo que yo esperaba, después de hacerlo varias veces nos quedamos dormidos hasta que una luz entró por la ventana lo mire y aún dormía placidamente, me levante y fui al baño y luego a la cocina para tomar agua porque todavía en mi boca estaba el sabor a semen de la noche anterior, cuando regrese a la habitación busque mi bolso para consultar la hora en mi celu y sorpresa: me encontré con casi treinta llamadas perdidas de Alejandro.

Me asuste muchísimo, así que corrí al baño me duche de inmediato y sin hacer ruido me vestí, tome las llaves de la puerta de salida y con cuidado regrese las llaves a la mesita.

Salí corriendo a buscar transporte llevaba el celu en la mano y mientras caminaba entraron tres llamadas de Alejandro que no conteste porque tenia mucho miedo y no sabia que decirle, algo no estaba bien porque el no me llama con esa intensidad, en el autobús sonó por lo menos otras tres veces no sabia que decir, finalmente llegue a casa y ahí pude poner en orden mis ideas y retomar el control y la disculpa fue buena porque Alejandro se quedo tranquilo.

Por su puesto no le dije lo que había hecho, a pesar de mi promesa de sinceridad y el respeto que le debo me callé, por tercera vez lo seguía engañando ocultándole mi realidad y lo que estaba haciendo, entonces premedité mi comportamiento para no cometer errores, y retomé la farsa que supuestamente había construido con el, alrededor del cuento de mi nueva vida y toda esa carreta barata de mierda que no es mi realidad, la ilusión que tengo es estar y compartir con Roberto mi vida sea como sea y pase lo que pase no la boy a cambiar.

Unos días después en una de las tantas llamadas que Roberto me hizo me comento que tenia que hacer un viaje de trabajo para navidad y año nuevo y que no nos podríamos encontrar para ese tiempo, pero, que antes de irse quería encontrarse con migo.

Entonces le conté Alejandro que Roberto quería hablar con migo y que yo veía que esa era la oportunidad para aclarar las cosas pero que no se preocupara, que solo era una conversación con el y que no habría sexo porque yo no lo quería y solo se trataba de que habláramos, entonces el muy tonto me la creyó y acepto mi entrevista con Roberto con la condición que si por alguna razón que definitivamente no creía que se presentara y me tocaba amanecer con el, lo llamaría para confirmárselo.